La intervención consiste fundamentalmente en crear un edificio corporativo que se distinga formalmente, para dar una identidad a la institución que alberga.
Como conceptos claramente diferenciados:
Una envolvente ciega que conforma “medio tubo” contenedor, que lo aísla de lo colindante.
Los dos extremos del tubo, abiertos a la luz, dos alzados que se presentan como dos pieles tersas, diluidas en el ambiente, dos caras que absorben y proyectan luz.
Utilización de un material que por si solo muestra efectos de luminosidad, el policarbonato. A su vez consigue una llamada de atención por su descontextualización que todavía mantiene en la mayoría de los entornos por su inusual utilización, lo que crea una imagen actual y corporativa.
El interior se difumina mediante el rasgado de cubierta que pretende volatilizar la escalera en una mezcla de luz difusa cenital y lateral a través del policarbonato.